Casi no respira y tiene miedo
piensa mucho, rápido y mal,
en estado de emergency,
no es normal y a veces no ser
o no debería ser.
Le duele el dolor, le duele el dolor...
Casi no respira y tiene miedo
piensa mucho, rápido y mal,
en estado de emergency,
no es normal y a veces no ser
o no debería ser.
Le duele el dolor, le duele el dolor...
Alhambra, madre, me marchito si me marcho
pero he de decirte adiós
pues me voy aunque otro vuelva.
Me voy como el que no vuelve
y es cierto
que me voy como el viento
con el pecho helado del aire
de cuando no amanece.
Me marcho eternamente, y en fuga
a veces casi sin querer
no vuelvo, porque volver no puedo
volver, madre, no se puede, volver.
Pero mejor mirar a donde vas
y al lugar de cuando viniste
como la montaña dejada atrás
que aunque sin saberlo, siempre alta
cabalga angosta dos milímetros
sobre la ola que se va,
que siempre vuelve.
Ska: Sí, afirmativo.
Aks: No, negativo.
Skimdra: Mesías. Persona o ser con este libro.
Libra: Vamos.
Scarababum barababum: Jardines del Triunfo.
Scrandra: Aquí está la verdad.
Tripi: Deseo de volver a casa.
Skarski: Ayudame.
Ab Ground: Arco Elvira.
Draskim: Dios Padre.
Fleje: Obedece.
Algunas oraciones compuestas de ejemplo:
Skimdra, Skarski tripi!
Libra Ab Ground. Ska Skimdra, libra Scarababum barababum ska scrandra Draskim.
Libra Draskim Skimdra!
Scrandra! Scrandra! Skarski tripi, Skimdra!
¿Skimdra aks tripi? Skarski tripi!
Fleje Skimdras Draskim. Fleje!
Un indio se acerca al final de sus días. Se dirige al horizonte, una montaña de poca altura. Se deshace de sus ropas, sus armas y su caballo. Hace días que no come, que no encuentra a su familia. En vistas de lo que le queda se para, se detiene y observa desde arriba de la colina su camino. No tiene odio, no tiene miedo. Tiene amor y aceptación de que el ser es como es, y es bueno, y bueno saberlo. Por eso en caso de preferir, prefiere a ese tal Jesús de Nazaret antes que a ese tal Belcebú. Pero él sabe que ambos son como él: un soplo de aire que se escucha pero no se ve. El indio de la montaña o La alabanza del amor fati.
Buenos días,
hoy no hay luna
y el crepúsculo hace ya que se marchó
hacia otro mar desorbitado.
Hoy no hay sol
sólo una piedra que nos golpea
una y otra vez sin elegirla.
Nos vemos en un rato
y hasta entonces no lo podré decir del todo:
sale el sol y amanece.
No me gusta decepcionar.
¿Qué decir?
¿Qué decir cuando la nada
me aterra
y está detrás?
No me gustaría decepcionaros
pero la nada me da miedo
y no puedo verla.
¿Y qué decir?
Hoy me enfrento a un folio en blanco.
Pánico.
No quiero decepcionaros,
veamos:
Decepción, sentimiento del engaño.
No quiero engaños.
No quiero más engaños.
Pero no somos nada
y la nada se esconde.
Ánimo.
El humano actual se debate entre dos destinos: la vida artística y la vida técnica. En la vida artística se busca el color y la forma nueva. En ella se vive la vida con arte, desde el punto de vista del aventurero nómada o del nostálgico estático y sedentario que contempla con destreza su mundo. Ambos dos buscan convivir en armonía. La vida técnica, sin embargo, busca la unidad del mundo por los senderos del acabamiento de la pluralidad de individualidades. Se busca técnicamente el itinerario más corto entre el punto A y B sin importar la forma, el color o el gusto. Sólo se atenderá a lo sensible pero no para servir a la vida, sino para contribuir a la técnica, la producción y la extinción del mundo mismo. Esta última es el ansia en esencia y, por tanto, no cesa ni se sacia. Elija usted el horizonte que prefiera y actúe en consecuencia. Pero sepa que sólo podrá actuar en el primero. En el segundo no hay acción alguna, sólo efectos. ¡Busquemos la causa incausada! ¡Seamos causa de nosotros mismos aunque sea por una vez! ¡Silencio!
Si no me equivoco son las 2:13 de la noche del 12/12/2021. ¿Cómo te lo explico? Llevo más de dos semanas dentro del sueño granadino, de la movida esta de los años veinte, del final del 2021, del auge de la vida en mitad del mundo en crisis, dentro de un poema largo, sin grandes parones. Con el pecho al aire para que hasta el viento me toque. Necesitaba ya una noche como esta, de silencio. Si algo bueno tiene vivir es que no puedes acordarte de todo pues apuntarlo para memorizarlo es tan pérdida de tiempo como disfrutar demasiado de la nostalgia. No obstante, intentaré indagar en el recuerdo para aquí escribir aquello que aunque no puedo fechar, puedo decir que he vivido, que no es poco, que no es fácil... Noches de Tertulia, a veces sobre el escenario, gritando o haciendo algo de comedia con la Oda a Malta [...] Vito contigo fui al huerto de Kiki, a la radio, a la Vega, a una casa abandonada rodeada por grandes cultivos recién cosechados. Contigo comí bocadillo en la Catedral y los días nublados eran cálidos. Varias noches acabé en tu casa con carta encantada fortuita incluida. Allí vi grandes obra artísticas de tu compañero de piso Sergio. Conocí a Duendes [...] Hoy vi a Carmen mi Hippy en san Miguel Alto, en medio del campo. Una casualidad que recuerda al antaño bosque: este. Lucas hará la comunión. Hablé con el cura, hice un examen y una exposición. Hemos grabado podcasts, entre ellos el 1x03 con público. Increíble. Entre el nomadismo y el sedentarismo me diluyo ahora y ¿qué hago? i no quiero trabajar, si ni un handpan sé tocar ¿qué hago? Esperar. A dormir voy, que va tocando.
Ando largo por buscarte y tengo bien guardado el corazón, las nubes se han marchado para verte claridad, serenidad, unión. Tiempo y tiempo ...