Seguir

Décima de amor.

Siento en el pecho profundo
una viva voz que ama
y que con fuerza proclama
la palabra para el mundo.
Tú eres, amor, errabundo
que traspasas lo que vuela
soportando hasta que duela
todo espacio todo el tiempo.
Todo mar y todo puerto,
amor, viento, rumbo y vela.

Ya huele a verano.

 De un momento a otro

la luz del sol ha cambiado

y del cielo ha caído

el olor a primavera nocturna

que anuncia calor, brisa, verano.

Tres veces lo mismo para decir te quiero.

1. No sé si te lo diré con mis besos

o si te llegarán mis miradas

pero siento que sobra la palabra.

Me gustas y no, no sé por qué.


2. No sé si serán los besos que no me das

o esa mirada con que me besas

pero no hacen falta las palabras

para saber que no, que no sé por qué.


3. No sé si mis besos te lo dirán

pero te miro y no sé a dónde 

llegaré con esto, muchas palabras

para decirte que lo siento (dentro).

Sobreviviendo al pesimismo

 Granada entera, la juventud y personas que han 

crecido pero siguen siendo los mismos

supervivientes, las mismas personas que se

aman a veces a sí mismas y

a los demás casi siempre.


La noche despierta, los garitos y

un micro abierto, la música

canalla y conversaciones entre

desconocidos que confían si se piden

fuego, si se escuchan

y se regalan consejos.


Los regalos, un dibujo y comidas

en una terraza, el baile y la

mirada simple que observa lo que pasa

y lo que pasa.


Pelos despeinados, amistad, familia encontrada

lejos, muy lejos del hogar y los sonidos

del árbol que enraíza en la difícil tierra

yerma de la ciudad, el campo, la periferia de

un centro que nadie sabe dónde está.


Los recuerdos de lo sucedido en un lugar y

otro y otro lugar y otra y otra memoria.

La resaca con amor y la ansiedad

que se sobrelleva en compañía o en el agradable

silencio compartido.


La risa, los disfraces y una broma

que sobresalta hasta a quien

se creía triste hasta ahora.


El sentimiento sea cual sea, la resistencia

de quien ha conseguido rendirse, un

cuerpo que ama lo que es y

decide decidir seguir aquí.

Amor, en definitiva.

El Bucle Espiral

 Y vuelvo a ti, papel, a comerte entero

y a beber con tu sonido

mis lamentos.

Lo que siento por ti

 Siento por ti un habitual recuerdo cariñoso,

con el paso de los días se carcome

y a lo largo de las noches se completa con espejismos.

A veces llegas y me miras y te abrazo

con mis ojos, pero,

estos se abren y me encuentro sólo, en la cama,

y por más que busque ya no encuentro tu mirada.


Tu imagen es como el sonido que hacen estas ventanas cuando sopla el viento.

Inesperada, clara, triste...


Me resulta difícil eliminar la nostalgia.

Me resulta difícil, a veces, habitarla.


Hice una promesa con el destino para

no volver a hablarte, porque creo que ya

no tengo nada que decirte,

pero me asaltas de repente y ahora la vida

se presenta esquiva, distinta, diferente.


Desee tanto tenerte cerca que la realidad en

la que soy cuando la voluntad afloja es

un solitario miedo en el que siempre

he estado, que nunca se marchó.


Pero sé que si me piensas lo haces bonito,

y yo también lo hago si te pienso.

Te imagino abrazada a otro, feliz, o 

construyendo tu felicidad y cuidándote de 

no olvidar el sol que llevas dentro, dándote

cuenta del amor que nos rodea por todas

partes, que es y siempre ha sido el centro,

lo único importante.

MANIFIESTO GRANADA

Buenas noches y bienvenidas sean todas las personas a esta casa. Nos encontramos en un salón de un piso de estudiantes, más concretamente en Granada. Dejadme mandar también un saludo desde aquí, a todas aquellas personas que no están aquí; aquellas que se fueron, las que no han venido, las que no nos conocen y las que están aún por nacer. Ellas, como ustedes, viven y lo hacen ahí.Hemos de reconocer lo heredado para que la vida no muera.

Ahí hay vida. Hay vida eel amor de Safo donde Eros nos sacude. En eOlimpo griego donde se observa el angosto campo y donde se dibuja una Koré o un Laocoonte primero en Bronce, luego sobre el mármol esculpido. Hay belleza en el Gilgamesh pues ahí aparece el lenguaje y con él la forma escrita de lo vivido lejano. Hay belleza en el clamor de las jarchas “¿Qué farémammaMeu al-habibest ad jana” (qué haré madre, mi amado está en la puerta). Hay vida y hay amor en la niña que ilícitamente le abre la puerta al Cid como yo hago ahora. Hay vida en el resonar de los versos romance donde se perdió Alhama “Paseábaseel rey moro – por la ciudad de Granada / desde la puerta de Elvira – hasta la de Vivarambla. / -¡Ay de mi Alhama!”. Hay vida desde las oscuras coplas de Jorge Manrique hasta las oscuras golondrinas de Becquer, que no volverán,y como dijo Lope de Vega, sólo quién lo probó lo sabe. Hay vida cuando Dafne huyendo se transforma y “Aquel que fue la causa de tal daño, / a fuerza de llorar, crecer hacía / el árbol que con lágrimas regaba” en los versos de Garcilaso y que puede verse en las piedras perfectas esculpidas por Bernini. Hay vida y hay amor en el grito solitario de San Juan de la Cruz en los versos de su cántico y que al vivirlo también suplicamos que se descubra su presencia y nos mate así su vista y hermosura. Hay vida en quien vive en el Campo de Castilla y decide decidir cruzar al horizonte de Cervantes, y empuñando a Rocinante sale a buscar nuevos gigantes. ¿Es que nadie nota el amor de Leonor Ovando cuando dice que ahí está la santidad encerrada y dice “el énfasis, primor de la escritura, / me hizo pensar la cosa no pensada”? Hay belleza en la brevedad engañosa de la vida de Góngora y en su complementario contrario Quevedo que recuerda cómo todas las cosas nos avisan de la muerte. Hay vida en los versos todos fabulosos de Felix María de Samaniego¡Cuánta vida en los románticos! ¡Holderlin¡Ay Novalis! Hay vida en el mar de Espronceda, en el de Rosalía de Castro, en el mar de Pío Baroja y en el de Alberti o Javier Egea se respira olor a sal. Sólo un nombre basta para conmover el alma cuando digo Valle-Inclán, Unamuno, Juan Ramón Jiménez o Machado. Hay poesía y hay amor en la cama en la que volé cuando toqué a Vicente Huidobro para ser Dios o en la que antes de dormir leía a Octavio Paz. Hay generaciones enteras de poetas dedicadas al arte pues la vida es una oda al arte y no hay debate, en todo caso, debarteHay escalofrío en LuísCernuda, en algunos muchos de los versos de Neruda, en las canciones de Edith Piaf, en todo Ángel González y en todo Blás de Otero. Hay amor en el alma-corazón de María Zambrano y en la ironía de Gloria Fuertes que hace que el rayo del acontecimiento de Miguel Hernández nunca cese. Hay belleza en los Rodríguez Silvio y Claudio. Hay vida en lo que Jesús Lizano llamó Mundo Real Poético, este, el nuestro, el de los mamíferos ¿Seré yo el último mamífero? ¿O es que acaso ya nadie sueña y no duerme nadie? Hay amor en lo que Lorca bautizó como Granada, en lo que yo llamo bosque, en lo que Gil de Biedma llamaba Poesía con mayúsculas, demasiado encendida para el pecho como el cante de Morente, Camarón, Antonio Vega... Y no olvidemos a nuestros recientes jóvenes Alaska, Enrique Urquijo, Evaristo Páramos, Rosendo, Luz Casal, Los Manolos Tena y García, Miguel Ríos, Sabina y Canito, José Enrique Cano que con su muerte empezó hace ya cuarenta años esta nuestra movida. Recientemente, vinieron para quedarse muchos más. Luís Pastor, Pedro Pastor, Vetusta Morla,Carmen Jodra, Sergio Albarracín (Elphomega),Extremoduro, la MODA, NatchRafael Lechowski, Mala Rodríguez, Kase O, Crema, Gata Cattana, Cecilio G, MilchakasCalifato ¾, Babi, VGRNT, Erik Urano, Aykio,Mr. Kilombo, Rigoberta Bandini, Paradoxus Lupourum, El Jose, Yung Beef, Publio Delgado, etc. Y aquí hablo de poesía, de música, de escultura, de pintura. Para mí, las Tres Gracias de Rubens no dejan de ser un buen soneto al que nada le falta. En este espacio están incluidas todas las formas de arte incluso y sobre todo la del arte de vivir.Quiero deciros algo, quiero hablaros también de los que ahora bautizo como Los Habitantes Otros que no son sino los olvidados que el mundo ha querido enterrar y que no conocemos, pero que desde aquí recogemos el testigo de sus sueños y tratamos de darle forma cada cual con su arte. Esta es la herencia recibida. Somos herederos de mucho más que hemos de descubrir para así crear nuevos caminos. Y el camino empieza ya.

Habitantes conocidos, desconocidos, vivos y muertos que acompañan con gracia nuestro porvenir. Amigas, amigos, quiero saber de vosotros, quiero saber de vuestras tierras, de vuestros centros y de vuestras periferias, quiero sentir vuestro calor, quiero sentir el universo sobre mí, quiero correr en libertad… Con esto quiero darme cuenta de que somosSomos aire, tierra, agua y fuego. Y aprovechando el viento, el tiempo y el espacio hoy os doy la bienvenida a este nuevo mundo. Ha llegado el momento de hacer real la palabra ¡Basta ya! ¡Que comience el baile! Invoquemos a Baco con un ¡Evohé!


Lectura innaugural del primer programa Descubriendo Arte en el Piso de los Parásitos para La Trinchera Podcast junto a Cristina Bolaino, Lili y Maria Sosoritnem, David Guerrero, Juan Fernández, Ginés Solaeche, Las Tres Desgracias, Pablo Cid, Lucas De la Rosa, Marta Belmonte, Agustín Senar, Ivana Ortuño, David G. San José… A los que siguieron en el año en curso 2022 cuatro programas más a los que se sumaron artistas y amigos como Diego Pegajato, Jose Luís Martínez Raya, Claudia Corona, Carmen Zulema, Jackson Moon, Manuel Hidalgo, Miriam Requena, Julian Navarro, Leo, Otto Bueno, Javier de Pino, Vito, Los Izeta, Los Besos, Huallallo, Mimi, Aj y Chuso, Alejandro Flores, Ethan, Wellnerea, Valentin Tenaglia, Amanita Somersolt…

La Caracola

El oleaje atraviesa los infinitos tímpanos del ladrillo rojo y el opaco adobe.

Sonidos de un hogar acogen en sus vibraciones las canciones que a veces con el ritmo suenan. Mirada de antiguos pescadores.

Se confunde, a veces, al respirar, el agradecimiento del vivir con el sonido de las olas, la brisa, el mar.

Infinitas luces en medio de la noche alumbran el silencio de un desván y la fuerza del amor es capaz de unir almas que otrora (alius situs) fueron familia y aún lo son, en otros cuerpos. 

Se confunde a veces, al respirar, el agradecimiento del mar y el abrazo del sonido que te atrapa en un abrazo, una mirada, un gesto.

Pompas de jabón

Paseando en mi pompa por el salón de pompas del Pompidou, vi a alguien que me llamaba y con su mano hacía un gesto para que me acercara. Ocurrió que me acerqué pero no era lo que parecía ser, era él pero a la vez no. Lo que veía era el reflejo de una pompa que lo reflejaba. Miré atrás y vi algo terrorífico, una pompa reflejaba a un sin fín de pompas con el señor que me llamaba reflejado en todas y en cada una de ellas y en cada una el reflejo de otras tantas. Traté de acabar con ellas golpeándolas y si bien se rompían con facilidad, había demasiadas, infinitas. Tras meditarlo comprendí que si le veo y me llama él, también me ve y puestos a juntarnos el camino ha de ser el mismo. Fruncí mi entrecejo y con ganas le insté con un gesto a que fuera él el que viéndome por el reflejo de las pompas se acercara y no al revés. Yo ya estaba cansado de buscarle. Si quiere algo que venga. ¿Pues no estoy enfadado llamándole y de brazos cruzados, me coloco y va el notas y me imita? No sólo e frustra sacarle el dedo para hacerle saber que me parece un tonto, sino que al mismo tiempo él y sus infinitos reflejos además de los reflejos de cada una de las pompas de las pompas también imitaron mi maniobra. La verdad, hasta que llegue un día en que todo explote, el mundo está lleno de gilipollas.

Poema de los versos olvidados

Encierran estos versos lo ya muerto,

los fragmentos del olvido, las miradas,

memoria corrompida, polvo y nada,

azul, poemas nunca escritos del recuerdo.


Letargos largos y fríos en las mañanas

que fingen y custodian los placeres.

Buitre negro que no vuela, de ojos verdes

mirando con nostalgia la savana.


Entrando por la puerta en la ventana

en la noche del recuerdo, la memoria

sujeta entre sus lijas ecos, llagas


y el trauma del infante y veinte vidas

puede escucharse en el silencio oscuro

¡Ay, ave solitaria! ¡Vuela, baila!

Nueva descripción del blog

Y aquí estoy, casado con la vida y así estaré hasta que la muerte me separe de ella.
Pero atento. Si no fuera por que la muerte me la quitará jamás habría decidido unirme a ella.

Sigue fumando

Sigue fumando

En lugar de decirle que la amas

Y que pedirle un cigarro y fumarlo a su vera

Es lo único que se te ocurre hacer ahora para estar con ella.


Sigue fumando,

Ni se te ocurra levantar la cabeza y decirle a quienes te acompañan que estás bien pero que sólo quieres quedarte en silencio, escuchando, escuchándote, sin que nadie te pregunte qué te pasa.


Sigue fumando porque las ganas de fumar que te da un cigarro sólo te lo quita otro y el antepenúltimo desamor que tuviste te ha costado ya diez mecheros. 


Sigue fumando porque da verguenza no fumar si es lo único que sabes hacer y si te da pánico no hacer nada. Fuma, porque algo hay que hacer y si no sabes qué hacer, fuma, porque no hacer nada sería aterrador. 


Fuma, sigue fumando hasta que no puedas más, hasta que el vientre reviente y seas una chimenea andante. Fuma, porque no sólo de pan se vive. Fuma, por empezar siempre fumando para celebrar lo bueno y acabar con la afición del remedio de lo malo, un parche. Fuma, porque de algo tendrán que olerte las manos y la cara esta noche para que puedas lavarte la cara y las manos antes de dormir, no soportas el olor en tu piel de aquello que te daña y que tú, una única persona quiere y no quiere hacer. Te arrepientes. Fuma porque de algo te tendrás que arrepentir pero por favor no escarmientes, sería horrible aprender algo hoy. 


Fuma, pues da pereza conocer el motivo por el que seguir fumando. Fuma más, porque sin fumar no puedes comer, sin comer no puedes cagar y sin fumar nunca cagas. Fuma, porque se te acaba el paquete y has de comprar uno nuevo. No lo necesitas porque te gusta, te gusta porque lo necesitas. Fuma y no lo dejes, mejor morir poco a poco. Fuma, porque de algo tendrá que vivir España y si no fumas qué sería de ella, fuma, quiero decir, para pagar impuestos así que si eres español fuma, fuma mucho y si no fumas estás siendo demasiado libre, apátrida.


Fuma, porque no te quieres una mierda, fuma, porque hacerte daño es la única manera de que sientas algo ahora y existir es sentir. Fuma, porque llevas ya un año sin fumar, porque no has fumado nunca, atrévete y fuma.


No pruebes vivir sin fumar, no vaya a ser que te des cuenta de que los días pasan igual. No vaya a ser que te des cuenta de que todo sigue igual, de que todo cambia., de que todo es espuma, fuma, que como el humo se esfuma.

¿Recuerdas? Arena Fina II


Arena fina, tus ojos

y tus besos me dormían

tus besos me despertaban

y el lucero vespertino

asomaba en la alborada.

 

Pies danzantes en las mantas

y las lenguas son el agua

de este río iluminado

por la luz de tu ventana

y en ella, un gorrión,

el ave matutina 

que cantaba sin palabras.

 

No sé si vas recordando

¿recuerdas?

El colchón mejor al suelo

para al unirse los cuerpos

poder subir alto al cielo

traspasando -la carne con la carne-

los límites del techo

y linde de las paredes

¡qué bien lo pasamos!

 

¡Tres!

La unión, el despegue

pegados, boca a boca,

amor, visión, me mirabas

¿recuerdas?

Arena fina, tus ojos

olor a nenúfar vivo

en las flores de tu cuerpo.

 

¡Dos!

La sangre de la carne

quería ir al otro

a no sé dónde lugar, otro,

y sólo entiende de imanes

de hogar, de animales.

 

¡Uno!

Eso era mil, un abismo

entre dos cuerpos

precipitados al vacío

que todo lo llena,

tu ignición, mi ignición

¿recuerdas?

El grito, la risa y el llanto,

la lágrima viva: neorománticos.

¿recuerdas?

 

Ahora el tiempo ha erosionado

La gota de cada día ha removido

La tierra de cada rato, sus lombrices agrias,

Ya no hay ansia en mí

Por volver a verte a ti,

Ahora sólo… ahora sólo.

 

Ahora el tiempo me recuerda a las fauces de un invierno infinito y largo.

La primavera no la espero,

Ahora es sólo un fugitivo recuerdo, un sueño.

 

¡Ay el tiempo! Te esperé y te espero.

Te esperé durante muchos mecheros gastados y sucios

Que lo único que encendían era la llama del vicio

Y el temor del alquitrán. 

Y con ansias me pegué a un cigarro por no poder

Tomarte a ti. Y sí, ya no fumo, querida, ya no fumo

Y puedo decir, que estoy escuálido

Famélico y vacío. Ya no soy ni polvo ni nada, humo…

Un mechero vacío. Pero yo siempre quise ser una llama de amor contigo

Y no pudo. Y el tiempo no pudo y

La distancia no ayuda

Y tal vez no todo lo puede 

Pues aunque se diga que el amor todo lo puede

Ahora ya no somos nada

-de lo que fuimos-

Ahora ya no somos nada

-de lo que pudimos-

Ahora ya no somos nada…

 

Recuerdo arena fina, tus ojos

que en el tiempo erosionan la

lágrima fácil, mis ojos,

ojo, qué ojos, tus ojos...



Mirando Flores

    Quiero vivir mirando flores

sintiendo el viento

quiero sentir lo de fuera dentro.


    Con confianza

en el amor que nos alcanza

con confianza

quiero sentir la flor que abraza.


    Dejando ser

al mundo de criaturas silenciosas

y al álamo que blanco se marchta.

Dejando ser al buitre,

a la muerte de la vida.


25/IX/22

A lo lejos, Málaga.

 En Malaga se ven las castañas volar,

Las del suelo se ven en el aire al quemar 

en un fuego la esperanza pasá.


Aquí no hay ni una montaña iguá,

No hay edificio que a una montaña no quiera igualá,

Son tos desiguá


Y si hablo de la ciudad no pueo deja atrah lah aporíah en que ehta se desenvuelve y se envuelve. 

Por ehemplo, en el barrio de las letras no hay librerías y entre el humo de cahtaña viven personah hambrientah. 

El peligro se cierne en cada curva vigilada por la seguridah,  la gente te contagia la rapidez esquivando la tranquilidah del mah

Por que sí, esto es una ciudah y aquí nadie te va a escuchá, toh quieren hablah, pero siendo honehto he de deci que al finá aparece un oído ajeno o propio, no lo niego, que sorprende al paseo solitario, al viaje espaciá y especiá del que va sin destino y se encuentra, como ahora sucede mientras esquivo, mientras escribo, que paseo por la Alameda y uno como yo me insta a pasá, le digo que no, que pase uhte primero, que sí, que no, que sí, y tras la sonrisa andaluza y la gracia humana que ama a la relacion propia del caminah, del caminante y su camino,  al final paso y me hizo pasá. Al fináh Málaga me dejó entrah.

Tocado por la herida de la locura

 Tengo una herida en la pierna y no sé por qué está. No tengo una explicación de su aparición. He decidido que es la herida de la locura. He decidido que ha aparecido de la nada, sin razón ni finalidad. Cada vez que la veo es la ocasión perfecta para dejar de buscar. Es una herida, igual que el resto, sin causa ni efecto. Locura esa es el movimiento.

Inspiración

Ando largo por buscarte y tengo bien guardado el corazón, las nubes se han marchado para verte claridad, serenidad, unión. Tiempo y tiempo ...