He conocido la paz, siento que lo recuerdo
pero es tal el sentimiento de no sentir lo que siento
que el olvido me hace daño y me desvivo por momentos.
Quiero pensar y pienso aunque sentir no lo siento
que lo que el corazón quiere, no se olvida, está dentro.
Y empeñado en rebuscar fuera lo que ya hay dentro,
no me gusta y me entretengo, sin mirar lo que ahora encuentro.
Quiero calma y no la tengo,
busco paz y no la siento
ser encuentro sin lamento
y creyendo que no puedo
si realmente miro dentro
lo que anhelo ya lo hay:
calma, paz y encuentro.
Pero a esto siempre viene
la cosa extraña, un pero.
Pero no sé por qué pero.
Pero nada, pero todo
pero sí, pero no,
de pero nada, de pero todo. De pero esto.
Y aunque no quiera ahora es así.
Pero pero, sólo encuentro si me pierdo. Pero vale.
Respira, respira, calma, respira.
Respira, respira, sé, respira.
Respira, respira, observa, respira.
Respira, observa, respira, mira,
respira, sé, respira, sé, respira bien.